Martes, 17 de marzo

Martes, 17 de marzo

Martes, 17 de marzo
III semana de cuaresma

(Recuerda:

  1. Pide el Espíritu Santo
  2. Lee despacio y entiende
  3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
  4. Ora, respóndele al Señor
  5. Actúa, llévalo a tu vida)

Evangelio según san Mateo 18, 21-35
En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?» Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.
Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así. El empleado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo.” El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo: “Págame lo que me debes.” El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo: “Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré.” Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía. Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?” Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.
Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»

Pistas: Jesús habla mucho de perdonar y tener misericordia. Un judío acostumbrado a las muchísimas normas y leyes de su religión querría saber: pero ¿cuántas veces? Y Jesús, en su línea de plenitud y autenticidad, le explica: siempre.
Y les cuenta una parábola. Tradúcela a tu vida ¿Cuántas veces exiges a los demás lo que tú no haces? ¿o eres rapidísimo para juzgar los errores y debilidades de los demás sin ponerte un instante en su lugar? Y si pones la luz del amor y la misericordia que Dios tiene contigo… ¿cuántas veces te olvidas de Dios? ¿cuántos pecados y errores te ha perdonado?
Estos días posiblemente tendremos muchas ocasiones para poner en práctica este Evangelio: ¿cuántas veces perdonar?
El perdón, como acto humano, no sólo implica sólo el sentimiento sino también la voluntad, la razón, la libertad… Yo puedo elegir perdonar, aunque no lo sienta. Puedo aprender a perdonar, a ser más paciente, a elegir el amor antes que el juicio. Puedo decidir ponerme en el lugar del otro. Pero un cristiano además experimenta y pide el perdón como un don sobrenatural.
¿Cómo perdonar “de corazón”? ¿Cómo perdonar “de corazón” al enemigo? Pues esto sólo es posible si abres el corazón al don del Espíritu Santo, a un amor más grande que el tuyo. Y algo maravilloso sucederá: ese Espíritu unido al tuyo te dará nuevas fuerzas, para amar, para perdonar, para vivir “de corazón” y en la verdad.

Relee el Evangelio, escucha lo que Dios te dice, respóndele con tu oración y llévalo a tu vida.

Deja tu comentario