Viernes, 2 de abril

Viernes, 2 de abril

Viernes, 2 de abril
Viernes Santo

(Recuerda:

  1. Pide el Espíritu Santo
  2. Lee despacio y entiende
  3. Medita qué te dice la Palabra de Dios
  4. Ora, respóndele al Señor
  5. Actúa, llévalo a tu vida)

Hoy en el oficio de Viernes Santo se lee la Pasión de Jesús según San Juan. Puedes buscarla en cualquier página de las lecturas del día. Yo te invito a rezar con un Salmo. En el Antiguo Testamento encontramos el libro de los Salmos, oraciones que los judíos se aprendían de memoria, para distintas circunstancias de la vida. Jesús en la cruz rezó salmos, uno de ellos, con el que te invito a rezar hoy a ti, se leerá en el oficio de este viernes .

Salmo 30, 2 y 6. 12-13. 15-16. 17 y 25

A ti, Señor, me acojo:
no quede yo nunca defraudado;
tú que eres justo, ponme a salvo.
A tus manos encomiendo mi espíritu:
tú, el Dios leal, me librarás.
Soy la burla de todos mis enemigos,
la irrisión de mis vecinos, el espanto de mis conocidos;
me ven por la calle y escapan de mí.
Me han olvidado como a un muerto,
me han desechado como a un cacharro inútil.
Pero yo confío en ti, señor, te digo: «Tú eres mi Dios.»
En tu mano están mis azares;
líbrame de los enemigos que me persiguen.
Haz brillar tu rostro sobre tu siervo,
sálvame por tu misericordia.
Sed fuertes y valientes de corazón,
los que esperáis en el Señor.

Pistas: Este salmo es la oración de un hombre desesperado, acorralado, desechado, perseguido. Pero que confía en Dios. Alcanza un nuevo significado si imaginamos a Jesús rezándolo colgado de la Cruz. La frase que nos cuentan los Evangelios es: “Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu”. Puedes imaginarte a Jesús orando así. Tan humano, tan semejante a nosotros en nuestras luchas y tristezas, pero a la vez tan confiado en el Padre, tan valiente, tan obediente. Párate en cada frase, imagina a Jesús orándola en la Cruz y agradece el amor de Dios.
También puedes hacer tuyo este salmo, mirando tu vida, tus cruces, tus dificultades. Y comprendiendo que al final para Jesús, y por medio de Él para nosotros, la esperanza encuentra respuesta, la muerte es vencida por la vida, la cruz se convierte en instrumento de salvación. Por eso, hay que ser fuertes y valientes.
Jesús, después de la Última Cena, subió al monte de los olivos a orar, allí venció el amor , y eligió el camino de la Cruz. Continuó orando y amando hasta el final.
Mira a Jesús, ora con Él y aprende de Él.

Relee el Salmo, ora con él y lleva a tu vida lo que Dios te inspire.

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